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Trabajar desde casa: 10 claves para ser efectivo

A inicios de año, algunas compañías se mantenían reticentes a permitir que sus empleados trabajaran algunos días del mes desde casa, sus razones tendrían. Pero ha llegado una circunstancia excepcional que va a hacer que tengan que introducir el trabajo en remoto con carácter de urgencia, y no sabemos durante cuanto tiempo. Son muchas las empresas que han decidido en las últimas horas pedir o facilitar a sus empleados que trabajen desde casa hasta que la propagación del coronavirus tenga visos de estar bajo control.

Si analizamos la experiencia de los que fueron pioneros en esta práctica en el pasado, la realidad es que muchas personas han logrado seguir siendo igual de productivos trabajando desde casa y también es cierto que muchas confiesan que les costó más tiempo del debido acostumbrarse y disponer de unas rutinas de trabajo que les permitiera ser efectivos los días que trabajaban en remoto. De hecho, tengo que admitir que a mí me supuso un reto lograr disciplinarme y ser efectivo los días que decidí ponerlo en práctica. Finalizaba los días con una sensación de no haber aprovechado las muchas ventajas que pueden existir con esta práctica: menos interrupciones, menor tiempo invertido en traslados, más posibilidades de concentración, etc.

Por esto mismo, la discusión no debe ser si se puede llegar a ser igualmente efectivo o no al trabajar desde casa, la cuestión es conocer las buenas practicas, consejos e ideas que nos pueden ayudar a lograr ser efectivos desde los primeros días de teletrabajo. De otra manera, la probabilidad de caer en errores y trampas pueden afectar a tu efectividad y productividad creando con total seguridad un problema a medio plazo.

Con algunos clientes llevo tiempo trabajando en este aspecto, pues con independencia del coronavirus, habían tomado esta decisión de compaginar y al menos, un día a la semana trabajar desde casa. Las razones eran muchas: problemas de espacio en las oficinas, facilitar la conciliación, ganar tiempo en traslados, implantación de políticas de su central, etc. Así, con el tiempo hemos ido aprendiendo de nuestros propios errores y de haber investigado de otros países y profesiones que llevaban más tiempo trabajando desde casa. Estas son las principales conclusiones de nuestros aprendizajes:

1/ Elige un lugar y espacio concreto de tu casa que se identifique como tu lugar de trabajo y que tenga unas condiciones mínimas de comodidad y de conectividad. Si además es un lugar donde estas a gusto mejor todavía, favorecerá tu calma y concentración. Intenta tener unas rutinas concretas para diferenciar que estás en modo trabajo, por ejemplo, vestirte como si fueras a la oficina, puede tener más influencia de la que parece. También piensa en aquellos temas que tenías perfectamente sistematizados y que ahora son distintos en este nuevo escenario, como puede ser el lugar donde ir a comer, la máquina de café o el disponer de material de oficina si fuera tu caso.

2/ Créate una rutina de horarios como si se tratara del horario de oficinas con sus horas de comienzo y finalización, descansos, hora de comida, etc. para mantener un equilibrio entre tus horas de trabajo y tus horas de vida personal, es fundamental que estén delimitadas claramente. De otra forma se puede dar la ironía de que se entremezcle todo sin lograr ni ser efectivo en tu trabajo ni disfrutar de tu vida personal en familia.

3/ Ten en cuenta posibles distracciones que te afecten y ve pensando en posibles soluciones. Si bien las distracciones propias de las oficinas desparecen, aparecen otras como dedicarte a tareas del hogar durante más tiempo, a relaciones personales o a aficiones que siempre has añorado. Piensa que este nuevo entorno de trabajo te ofrece tentaciones que antes no tenías al alcance.

4/ Pon en común con las personas con las que tienes más interacción una serie de momentos para poder consultaros y detalla unas normas de accesibilidad. Piensa que las formas de interacción antiguas dejan de tener validez en muchos casos al no estar físicamente en el mismo lugar y se deben crear esas nuevas prácticas de interacción a distancia alineadas los unos con los otros para evitar molestas interrupciones.

5/ Invierte tiempo en perfeccionar el trabajo en equipo y colaborativo a distancia. Reflexiona cada cierto tiempo sobre qué está funcionando y qué podría mejorarse para la siguiente reunión o trabajo en equipo.

6/ Gana consciencia reflexionando a diario sobre cómo vas con este nuevo modelo de trabajo para sacar conclusiones e introducir mejoras. Aprovecha los viernes para reflexionar con más tiempo sobre lo acontecido durante la semana y fija retos para la semana siguiente con el objetivo de ser más efectivo introduciendo los cambios que consideres: nuevos horarios, nueva ubicación, cambios en distracciones, etc.

7/ Presta atención a la evolución de tu estado emocional. Lo más importante es evitar el deterioro de tu estado emocional por la sensación de soledad al trabajar sin personas alrededor, por el estrés que te puede suponer este cambio o por la incertidumbre de si serás capaz de lograr tus resultados bajo esta nueva fórmula.

8/ Mantén una actitud positiva, ya que con total seguridad habrá un crecimiento profesional tras esta circunstancia que nos saca de nuestra zona de confort. Irónicamente, nuestra casa en este caso no es nuestra zona de confort para trabajar. Y al mismo tiempo, existen ventajas evidentes que dependerán de cada caso y la forma de afrontarlo. El futuro para muchos traerá la formula mixta de combinar el trabajo en oficina con el trabajo desde casa, algo que con total seguridad es lo más idóneo.

9/ Realiza recargas físicas y emocionales cada cierto tiempo. Es necesario que te provoques un cierto movimiento corporal incluso mini ejercicios como bajar y subir escaleras. Actividades de recreo como llamar a algún amigo o familiar, escuchar algo de música, tomarte un café mientras te relajas y dejando la tecnología a un lado para que esa recarga sea mayor.

10/ En cuanto al contacto con otros compañeros o colaboradores aprovecha las posibilidades de la tecnología para que esos contactos sean lo más reales posibles, utilizando Skype o similares para que se asemejen al máximo con el contacto visual. El trabajo en remoto ha entrado en la vida de muchas empresas por estas circunstancias extraordinarias si bien, estamos convencidos que abre una nueva práctica que muchos mantendrán y compatibilizarán en el futuro con el trabajo presencial. Todo lo que aproveches para mejorarlo durante esta época será positivo para el futuro.

En definitiva y como diría Carol Dweck con su concepto de “mentalidad de crecimiento versus mentalidad fija” debemos de afrontar esta época para la mejora de las actitudes y con la seguridad de que es precisamente, en momentos de dificultad, donde se produce el verdadero crecimiento y avances individuales. Y si además son compartidas con nuestros compañeros, el progreso puede ser exponencial.

Como en todas las circunstancias adversas, no debemos de olvidar que salir fortalecidos de esta situación, depende de nosotros mismos.

Agustín Peralt
Mentor de directivos y autor de
 Lidérate

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