Método F.A.S.E.

MÉTODO F.A.S.E.

El método FASE fue creado por Agustín Peralt en el año 2014 con el objetivo de mejorar la productividad y la felicidad laboral de los profesionales a través del una metodología sencilla y práctica para mejorar su eficiencia, su eficacia directiva, su autoliderazgo y su capacidad de gestión de equipos.

Metodología de organización y gestión personal y en equipo que facilita la máxima productividad al trabajar en los siguientes pilares clave:

FOCO en aquello que es lo más importante para lograr resultados con BIG ROCKS mensuales.

ATENCIÓN plena necesaria para trabajar en periodos de tiempo mínimo sin distracciones.

SISTEMATIZAR disponiendo de determinados hábitos clave como el Plan semanal y diario.

interrupblanco

ENERGÍA física, emocional y cognitiva para mantenerte en un estado óptimo en tu jornada laboral.

FOCO

ROBATIEMPOS, MALOS HÁBITOS Y TAREAS SIN VALOR AÑADIDO

Para que podamos poner el foco en lo realmente importante y ganarle horas al día, es necesario identificar todo aquello que nos hace perder tiempo de manera gratuita.

En esta fase inicial del Método es necesario realizar dos ejercicios fundamentales:

  1. Eliminar robatiempos y malos hábitos
  2. Delegar tareas sin valor añadido

OBJETIVOS Y TAREAS DE ALTO RENDIMIENTO (TAR)

  • Un objetivo es aquello que debes lograr en tu puesto de trabajo, área de responsabilidad o, incluso, área personal. Un objetivo puede ser de muy distinta naturaleza, desde liderar un equipo a lanzar cierto proyecto en un fecha determinada o acabar una media maratón. En ocasiones, puede hacer referencia a un proyecto concreto, con una fecha final, y en otras a objetivos que siempre existen en tu área de responsabilidad.
  • Una Tarea de Alto Rendimiento (TAR) o de Alto Impacto es una actividad o una acción que debes hacer de manera periódica (o no periódica) para avanzar en la consecución de los objetivos y que, además, tiene un efecto sobre los mismos. En ocasiones, es bueno señalar qué personas pueden estar involucradas en tus TAR por si necesitas algo de ellas.

«En mi caso hay un antes y un después
de aplicar la metodología de Agustín»
Xavier Sánchez, Director general de ESADE Alumni
y miembro del Comité Ejecutivo de ESADE

«Con el método de Agustín uno logra, sorprendentemente,
“tener tiempo para todo” y, además, cumplir con objetivos semanales,
trimestrales y semestrales de manera mucho más eficiente.»

Gonzalo Rodés, Presidente de Barcelona Global

ATENCIÓN

Uno de los aspectos más importantes del Método FASE es este: trabajar con atención plena, centrándote en una única tarea el tiempo que necesite para ser finalizada o, al menos, con suficiente tiempo para avanzar en ella. Frente al estrés de la multitarea, trabajar con atención plena en una misma actividad provoca una sensación de logro y emociones positivas. Y por todo esto, debes extender esta atención plena sin distracciones a todas las tareas del día que lo requieran: «momentos TAR», reuniones uno a uno con otros…, evitando al máximo la multitarea para que poco a poco vaya desapareciendo de tu forma de trabajo habitual.

LA MULTITAREA NO ES COSA DE HUMANOS

Uno de los grandes problemas actuales, reconocido por la mayoría de profesionales de empresa, es lo que denominamos «trabajar con atención plena», es decir, la falta de espacios temporales de concentración sobre una misma tarea. Pretendemos preparar con calidad tareas de cierta complejidad (elaborar un plan anual, preparar una negociación, resolver un conflicto) abordándolas en bloques de tiempo de cinco o diez minutos que interrumpimos para posteriormente volver a retomarlos, y así sucesivamente, hasta que los finalizamos. Este es el sistema que practica actualmente la gran mayoría de trabajadores en vez de concentrarse en esas tareas relevantes (TAR) en bloques de, por ejemplo, cuarenta y cinco minutos ininterrumpidos que te permiten dedicarles la atención que merecen.

SISTEMATIZACIÓN

Sistematizar consiste en crear unos hábitos o rutinas mensuales, semanales y diarias que son la clave para alcanzar la máxima productividad y efectividad personal y profesional. Se trata de llevar las buenas prácticas a rutinas periódicas que después se convertirán en hábitos arraigados y formarán parte de nuestra forma de trabajar de manera inconsciente. Por ejemplo, mi hábito de planificar la semana los domingos por la noche está tan arraigado que ya no me supone ningún esfuerzo.

En la fase inicial de un proceso de mejora de la productividad, y antes de crear los hábitos lógicos, nos toca desaprender los malos hábitos que tengamos ya muy establecidos, lo que supone un esfuerzo elevado. Una vez anulados los malos hábitos será necesario crear los nuevos y así, paulatinamente, iremos sustituyendo unos por otros. No podemos ni debemos interiorizar muchos hábitos nuevos en poco tiempo, pues ello requiere de mucha energía y fuerza de voluntad, que es algo que se va agotando durante el día. Eso sí, una vez logremos ir repitiendo estos buenos comportamientos se irán asentando como rutinas y así podremos ir abordando nuevos retos. A medida que vas implantando nuevos hábitos bajo la inercia de las rutinas asociadas a los mismos ahorras mucha energía durante el día puesto que, al no existir un desgaste de reflexión y de toma de decisiones tan intenso, es como ir con el piloto automático, pero en positivo, en la buena dirección. Cuando las exigencias del Método FASE forman ya parte de la rutina es cuando puedo comprobar que el Método se ha implantado con éxito. Una auténtica satisfacción compartida.

El cumplimiento de estos hábitos o comportamientos con la periodicidad necesaria mejorará tu productividad. Al mismo tiempo, esto te servirá para mantener ese comportamiento disciplinado durante un periodo de tiempo prolongado.

«Este libro ha supuesto una guía para organizar mi día a día.
Me ha ayudado con “recetas” sencillas y realistas a aumentar
mi productividad en el trabajo»
Quique Dacosta, Cocinero y empresario

 «Este libro es mucho más que un manual de autoayuda
al uso, es una guía real y práctica de cómo mejorar
nuestra productividad como directivos.»
Juan Morote, Rector de la Universidad Europea
de Valencia Laureate International Group

ENERGÍA

La Energía, a pesar de que se corresponde con la última letra del acrónimo que da nombre al Método FASE, es el pilar fundamental en cualquier proceso de mejora de nuestra productividad y por ello debemos aprender a gestionarla bien.

Es importante gestionar tres tipos de energía: la física, la emocional y la cognitiva. Todas están interrelacionadas y deben estar en buen estado si quieres ser productivo. Algunas personas invierten un gran número de horas al día, pero son poco productivas por culpa de su estado de energía. Por el contrario, otras, gracias a un nivel óptimo de energía, logran trabajar ocho horas de manera muy productiva.

La energía es nuestro motor para desarrollar la capacidad de trabajo, por lo que debemos aceptar que su gestión es aún más importante que la gestión del tiempo, como bien señalan Tony Schwartz y Catherine McCarthy en su artículo «Manage Your Energy, not your time». Mejorar tu nivel de energía, en cualquiera de sus tres vertientes, influirá directamente en tu nivel vital durante toda la jornada laboral, así como en tu capacidad de concentración y de atención plena e, incluso, en tu forma de afrontar los problemas del día a día. Además, debes ser capaz de dosificar la energía durante toda la jornada laboral para no quemarte en las primeras horas y poder mantener durante todo el día un elevado nivel de desempeño. Esto no solo es aplicable a una jornada de trabajo, sino también a aquellos proyectos que necesiten suficiente energía para poder concluirlos.

Lea el Método FASE completo en el libro “LIDÉRATE”

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