LAS 4 H: HUMILDAD Y CRISTIANO RONALDO

4H

Siempre me gusta recordar que es mucho más peligrosa la crisis de la prosperidad que la de supervivencia. Cuando todo nos empieza a ir bien, y así nos lo reconoce la vida y los que nos rodean, (promociones en el trabajo, adulaciones por donde pasas, equipos que sólo con mirarte te entienden, reconocimientos públicos…) corremos el riesgo de perder una de las actitudes que considero son de las más determinantes para lograr el crecimiento profesional, la humildad (video sobre 4 H y humildad).

Pero, ¿qué es realmente ser humilde? Ser humilde es reconocer cuando haces bien las cosas pero al mismo tiempo pensar que siempre hay mejora futura. Ser humilde es saber que destacas pero no olvidar que siempre habrá alguien de quién aprender. Ser humilde es aceptar de manera positiva tus logros pero no olvidar que eso ya no cuenta, sino cuenta lo que lograrás mañana. Y tampoco confundamos ser humilde con la falsa modestia, pues eso es incluso más dañino y cargante para los que nos rodean.

Siempre he considerado que mirar fuera de tu ámbito es bueno para aprender. A mí el futbol no me apasiona. Me gusta por lo que me ofrece de conversaciones y momentos con mis hijos o con amigos para ver partidos. Y también me gusta, pues se pueden observar los distintos valores y comportamientos en los jugadores que brillan, de verdaderos maestros en lo suyo,  como ocurre en el mundo de la empresa. Y esos valores y comportamientos tienen un efecto de expandirse en otros como ocurre con los grandes líderes de las  empresas. Marcan estilos por simple observación de otros que los consideran sus líderes. Y en esos momentos, detectas que unos jugadores son más humildes que otros a pesar de haber logrado hitos comparables. Y por eso me gusta reflexionar sobre ello.

Estos días se está hablando mucho de Iniesta y su saber hacer y su “super” saber estar. Y por otra parte, se habla de Cristiano y, lo siento por los madridistas, su cuestionado estilo que no comparto, al igual que tampoco lo comparte este periodista del país en este artículo que me parece muy acertado. Espero que Florentino se lo lea, y también Zidane.

Hace años me encontré en un hotel con Florentino y le di una nota de mi puño y letra del daño que suponía para mis hijos el ejemplo de Mourinho (fue la época del célebre momento donde le metió por la espalda el dedo en el ojo a Tito Vilanova, en memoria de Tito Vilanova donde quiera que esté). Ahora me entran ganas de enviarle por burofax este artículo a Florentino. Por ahora voy a hacer que mis hijos se lo lean.