Distracciones en el trabajo: cómo evitarlas

distracciones en el trabajo

No nos falta tiempo, nos sobran distracciones en el trabajo

Probablemente estemos en una de las épocas de mayor complejidad laboral. No solo por la velocidad a la que van las cosas, sino por todo lo que han supuesto estos dos últimos años en cuanto a incertidumbre y ruptura de paradigmas. Y por eso mismo, si algo no nos podemos permitir es perder tiempo. Algo que ocurre más de lo que nos gusta admitir o incluso somos conscientes, y es que tanto en la oficina como cuando trabajamos desde casa, tenemos muchas más distracciones. Distracciones en el trabajo que buscan captar nuestra atención y desviarla de lo que realmente deberíamos dedicar nuestro tiempo.

Algo que me sigue llamando poderosamente la atención es la poca conciencia que tienen las personas de sus muchas distracciones, causadas en la mayoría de los casos por ellos mismos. Hemos introducido una nueva forma de trabajar donde atendemos muchos temas personales durante el periodo laboral, gracias a la tecnología (WhatsApp, Internet, Redes Sociales…), lo que hace que nuestro día a día sea mucho más ameno. Sin embargo, si aspiramos a invertir en el trabajo las horas justas y necesarias, debemos evitar esta práctica, por muy entretenida que nos resulte. También se pierde el tiempo durante la jornada laboral por seguir la inercia que marcan otros o la propia empresa u organización. En esos casos, es necesario ser profesional y saber decir NO a determinados temas.

Cómo evitar distracciones en el trabajo

¿Tiene esto solución? Rotundamente sí, si bien, requiere irónicamente que inviertas tiempo en ello. Invierte tiempo en ello, a pesar de no disponerlo, para posteriormente aumentar exponencialmente.

Registra tu tiempo

En primer lugar debes registrar tu uso y organización del tiempo pues al tomar conciencia detectamos muchas trampas silenciosas en las que has caído; después, diagnóstica y confecciona un plan de acción para corregirte. Jamás volverás a emplear frases como “no tengo tiempo”. La frase correcta sería: «Tengo tiempo, pero me permito perderlo».

Autogestiona tus emociones

Pero en paralelo, empieza a reflexionar desde la raíz de muchas de las formas en que perdemos el tiempo dependen de nuestra propia personalidad, de nuestro estado emocional y del entorno que nos rodea. La causa de que las circunstancias del entorno nos hagan perder tiempo, tiene primero su origen en nuestros propios estados emocionales. Cuando estamos tristes, ansiosos o cabreados, nuestro propio estado interno de incomodidad nos hace caer en muchas trampas como son las consultas compulsivas del mail, del teléfono o incluso el decir que sí a reuniones que no se justifican. Esto es porque son pequeños shots de dopamina por su factor novedad que alivian nuestro estado interno. Es ese estado emocional el que nos lleva a perder el tiempo practicando la multitarea o procrastinando.

Por eso es necesario tener en cuenta no solo las interrupciones externas, sino también los estados internos que nos afectan negativamente. Es fascinante comprobar cómo el autoconocimiento y autocontrol emocional tiene un efecto directo sobre nuestra capacidad de perder tiempo. Si mejoramos nuestra autogestión emocional pero al mismo tiempo, logramos controlar el entorno para tener menores tentaciones externas, avanzaremos mucho en dejar de perder tiempo.

Planifica recargas de energía

En sentido contrario , un buen hábito para maximizar la calidad de tu tiempo, es planificarte recargas de energía durante el día con aquellas actividades que tengas identificado que te ayudan. Es necesario que te provoques un cierto movimiento corporal incluso mini ejercicios, como bajar y subir escaleras. Actividades de recreo como llamar a algún amigo o familiar, escuchar algo de música, tomarte un café mientras te relajas y dejar la tecnología a un lado, para que esa recarga sea mayor.

Cuando lo haces de una manera planificada y con el objetivo de recargarte para de ser una pérdida de tiempo a ser una buena práctica para mantenerte el resto del día productivo. Esas recargas son mucho más posibles en ocasiones cuando trabajas desde casa pero también se pueden planificar en el trabajo. Identifica posibles tipos de recargas, prueba y aprende de su efecto sobre ti mismo.

Lo que con total seguridad no es conveniente son esas jornadas maratonianas pegados a la videoconferencia sin levantarse más que para ir al baño.  Las fórmulas de trabajo híbrido y flexible han aumentado y las posibilidades de realizar ejercicio son mucho mayores, pues además de ganar tiempo hemos ganado un mayor número de posibles acciones. Conozco muchas personas que bajo este nuevo modelo han logrado mejorar su estado físico y consecuentemente mental.

Al realizar estas tres acciones en tu día a día laboral, mejorarás en cuanto a evitar distracciones y, como consecuencia, sabrás cómo mejorar tu productividad en el trabajo.